Sociedad argentina de terapia intensiva

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Las preguntas más frecuentes que se hacen los familiares:

 

¿Por qué mi ser querido tiene ese aspecto?

Puede ser que Ud. se asuste o angustie al ver a su ser querido internado en Terapia Intensiva.  

Muchas veces parecen dormidos, inconscientes. Otras veces están ansiosos o excitados.  

A veces Ud. verá que su ser querido/a tiene MORETONES (el término médico es “EQUIMOSIS”). En general, los pacientes internados en Terapia Intensiva tienen tendencia a presentarlos en los sitios por donde se les extrae sangre para efectuar pruebas de laboratorio, por más que la extracción se haya hecho correctamente. También pueden aparecer moretones en la cara y en la cabeza luego de una cirugía; o en los sitios donde los pacientes traumatizados han sufrido golpes. También frecuentemente presentan moretones los pacientes ancianos, los desnutridos, y los que poseen enfermedades que por sí mismas aumentan la tendencia al sangrado; por ejemplo, las enfermedades del hígado, de la sangre, u otras.  

Otra cosa que afecta mucho la apariencia de los pacientes internados en Terapia Intensiva es la HINCHAZÓN (“EDEMA” es la palabra que usamos los médicos para denominarla).  

La hinchazón o edema puede aparecer porque el paciente no puede eliminar bien los líquidos que recibe; o como resultado de un traumatismo o golpe; o por algunas enfermedades del corazón, del hígado o de los riñones; también en una enfermedad de las mujeres embarazadas, o que ya han tenido a su bebé, llamada preeclampsia, o incluso en los pacientes desnutridos, o simplemente por estar en la cama mucho tiempo.  

El líquido de edema se acumula en todos los tejidos del organismo, y hasta puede salir a través de la piel por pequeñas heridas o lastimaduras que se producen solas, o cuando se saca la tela adhesiva. Hasta los ojos pueden hincharse, y puede verse la parte interna de los párpados (la conjuntiva) de un color rojo brillante.  

La hinchazón de los pacientes provoca mucha angustia en los familiares, sobre todo cuando se manifiesta en la cara; pero es importante saber que el edema disminuye cuando el paciente empieza a mejorar. 

Ocasionalmente, verá que su ser querido, u otro paciente, podrá estar con las MANOS ATADAS . Siempre se trata de que este tipo de inmovilización sea el último recurso; pero cuando existe la posibilidad, o intentos claros, de que un paciente quiera sacarse alguno de los tubos que lo conectan a máquinas que le brindan soporte vital (como los respiradores), o quiera sacarse otros dispositivos, como los tubitos huecos de plástico ( “catéteres”, nos referiremos a ellos en la próxima sección) a través de los que recibe fluidos (“sueros”) o medicación, u otros a través de los que orina (sonda vesical), no quedará otro remedio que impedir, transitoriamente, que el paciente “se saque” estos dispositivos. No sólo porque los pacientes dejan de recibir un tratamiento que, a veces, los mantiene con vida, sino porque además, las extracciones violentas pueden causarles daños muy importantes.            

A algunos pacientes que han sufrido fracturas se les pueden colocar un peso para alinear los huesos. Otra cosa que le puede llamar la atención es que algunos tienen “bolsitas” pegadas a la pared del abdomen, por la que se recoge el líquido que viene de distintas partes del tubo digestivo.