Sociedad argentina de terapia intensiva

Formando Profesionales en Cuidados Intensivos

 

Comité Pediátrico de Neumonología Crítica

 

 

Historia

En el año 2005, en el seno del Capítulo Pediátrico de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva (SATI), y con el antecedente de la experiencia del Curso de Ventilación Mecánica, se generó la necesidad, debido al desarrollo creciente de la Terapia Intensiva Pediátrica y a las características diferenciales de la ventilación mecánica en adultos y niños, de contar con un curso pediátrico. Con ese fin se reclutaron especialistas en el área de distintas instituciones afines a la SATI.

Los objetivos del grupo de trabajo fueron homogeneizar criterios, con el fin de armar un paquete de intervenciones teóricas y prácticas estructuradas según la modalidad de cursos intensivos (“enlatados”) a ser administrados en períodos de 8 horas en dos jornadas consecutivas, que sirviera para desarrollar la formación académica en los temas relacionados a la ventilación mecánica en pediatría.

La información acumulada a partir de estudios multicéntricos de ventilación mecánica en pediatría nos mostró que, a pesar de disponerse de información de buena calidad sobre intervenciones asociadas a menor morbimortalidad, estas no se aplicaban en forma universal y que existía una importante brecha entre lo que se debe hacer y lo que efectivamente se hace. Estas observaciones nos llevaron a desarrollar el Curso de Ventilación Mecánica en Pediatría (CVMP) con la idea de poder acercar contenidos tanto teóricos como prácticos a los miembros del equipo de salud que participan del cuidado de niños que requieren esta intervención.

Dada la alta tasa de utilización de la ventilación mecánica en las unidades de cuidados intensivos pediátricos (alrededor del 50%), entendemos que se vuelve necesaria la transmisión de conceptos claros en forma estructurada. Por otro lado, si bien la ventilación mecánica inicialmente se utilizó en los quirófanos, trasladándose más tarde a los ámbitos de terapia intensiva –en los que permaneció, de forma casi exclusiva, hasta fines del siglo pasado– en la actualidad, su utilización se encuentra mucho más difundida, incorporándose ámbitos de emergencias, traslado y domicilio, razón por la cual entendemos que la capacitación en su uso debe ampliarse a todos los miembros del personal de salud (médicos, enfermeros, kinesiólogos) que trabajen en estas áreas.