Estimados Socios de SATI: Nos es muy grato poner en su conocimiento las siguientes actividades, vinculadas al tratamiento de temas de crucial importancia e nuestra especialidad: los aspectos bioéticos, y los cuidados del fin de la vida en los pacientes críticos.
En las jornadas de Medicina Intensiva del interior de Uruguay realizadas en Tacuarembó el 1° de Noviembre de 2008 se firmó el acuerdo entre la Dra. Rachel Duarte Moritz de la Asociación Brasilera de Medicina Intensiva (AMIB), el Dr. Alberto Deicas de la Sociedad Uruguaya de Medicina Intensiva (SUMI), el Dr. Juan Pablo Rossini de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva (SATI) y adhiriendo al convenio la Sociedad Chilena de Medicina Intensiva por mail del Dr. Sebastian Ugarte para oficializar la creación del COMITÉ DE FIN DE LA VIDA DEL CONO SUR. La idea de la formación de un grupo de trabajo que contemple los problemas Bioéticos que conciernen al fin de la vida en Terapia Intensiva se inició en el 2007 en el Congreso Panamericano de Terapia Intensiva realizado en Punta del Este, Uruguay donde los presidentes de las sociedades científicas de los países involucrados se embarcaron en la ardua tarea de organizar la conformación de una comisión que contemple esta problemática, para lo cual se designaron a los profesionales mencionados de los Comités de Bioética representantes de cada país. En la primera reunión llevada a cabo en Salvador de Bahía, Brasil organizada por la AMIB en abril del 2008, quedaron establecidas las pautas de trabajo a realizar contemplando el problema del fin de la vida en las terapias intensivas dado por el avance tecnológico y las posibilidad que tienen los profesionales intensivistas de prolongar la vida del paciente evitando la muerte, llegando en muchas oportunidades al encarnizamiento terapéutico por la utilización de medidas terapéuticas fútiles; en esa oportunidad se establecieron pautas de trabajo para los distintos miembros, tales como definiciones de terminología de uso común, métodos de diagnostico de situación y la confección de medidas o pautas bioéticas de consenso común para atender la angustia que podrían sufrir los profesionales en el momento de la toma de decisiones. La actividad continuó en el congreso de Terapia Intensiva de la SATI de Buenos Aires en agosto del 2008 donde se establecieron los lineamientos para la confección de trabajos conjuntos de evaluación de la población de intensivistas del cono sur, tanto de índole personal como de las instituciones laborales para luego comenzar a trabajar en la discusión de temas relevantes como la muerte y el buen morir abarcando la problemática del fin de la vida y del Limite Terapéutico, en la evaluación de uso de medidas terapéuticas fútiles y en la gesta de pautas que permita al médico tomar decisiones no solo con aval científico sino con pautas claras y reconocidas de tinte moral o bioético. En octubre del 2008 en Tacuarembó, Uruguay se pone en marcha una encuesta de características diagnósticas de las conductas tomadas por los profesionales de las UTIs en el momento del fin de la vida, con carácter de prueba piloto para implementarla definitivamente por vía electrónica en los distintos países y ser presentadas en reuniones de las sociedades integrantes del Comité del Fin de la Vida del Cono Sur en los congresos a realizarse el transcurso del 2009. En estas Jornadas del Interior del Uruguay queda conformado el grupo de trabajo por acta firmada con acuerdo de los presidentes de las sociedades involucradas según el siguiente texto: La Asociación Brasileña de Medicina Intensiva, la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva, la Sociedad Chilena de Medicina Intensiva y la Sociedad Uruguaya de Medicina Intensiva, haciendo uso de sus atribuciones: • Considerando que la medicina sufrió un impresionante avance tecnológico; • Considerando que las Unidades de Terapia Intensiva (UTI’s) pueden ofrecer a los profesionales la posibilidad de prorrogar el momento de la muerte; • Considerando que para disminuir la angustia de los profesionales respecto de la toma de decisiones, es importante que sean normatizadas las conductas pertinentes al paciente víctima de enfermedad terminal. • Considerando que esa realidad torna necesario el debate sobre el tema Muerte y Morir, para que el médico responsable de las decisiones y todo el equipo multiprofesional responsable del tratamiento del enfermo, sepan reconocer el fin de la vida de ese enfermo y puedan modificar su conducta, pasando de la lucha contra la muerte a proveer comodidad. • Considerando la necesidad de divulgar el tema, de elaborar trabajos multicéntricos y de realizar encuentros para las normatizaciones pertinentes; Resolvemos crear el Comité de Fin de la Vida del Cono Sur. 1er Foro del Grupo de Estudios de Fin de la Vida del Cono Sur
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